El vino ecológico

El vino ecológico

Del mismo modo en el que existe el cultivo ecológico y sostenible, existe también el vino ecológico, el problema es que no es tan conocido como a muchos nos gustaría. El vino en sí es un producto que nace de la tierra, de la naturaleza, y es que para producirlo solo necesitas uva, nada más. Obviamente, y con el paso de los años, el vino se ha ido perfeccionando y ahora se utilizan algunos otros productos para conseguir el mismo resultado, pero a mayor brevedad. Y es que, en realidad, para crear vino solo necesitamos preparar la pulpa de la fruta, elaborar el mosto, dejarlo fermentar, separar el mosto del vino en sí y envasarlo. ¿Sencillo, verdad?

Pensadlo bien, si seguimos los pasos en la elaboración de un vino artesanal no necesitamos nada más:

  • Desgranado y pisado de uvas (es decir, recoger las uvas eliminando hojas y sarmiento para luego estrujarlas y obtener el líquido resultante que es, básicamente, zumo de uva.
  • Maceración y fermentación. En este paso podemos no añadir nada (a la antigua) o añadirle un poco de antiséptico para eliminar bacterias indeseadas. Esto es algo opcional que depende mucho del uso que se le vaya a dar a ese vino porque no es lo mismo venderlo que tomarlo en familia. ¿Y cómo conseguimos la fermentación? Pues dejándolo reposar a una temperatura adecuada. Para acelerar el proceso podemos añadir levaduras, pero en realidad no es necesario. ¿Y qué temperatura necesitamos? Pues entre los 18 y los 20 grados sería lo ideal.
  • Separación del mosto. En otras palabras, que ahora debemos separar el vino de los residuos de la fruta que se habrán depositado en el fondo del envase. Y ¡voilà! Ya tenemos vino artesanal.

Llegado a este punto muchos se estarán haciendo la pregunta del millón: si para hacer vino solo necesito uva y pocos instrumentos artesanales ¿no es eso ya ecológico? ¿Qué es el vino ecológico en realidad?

Pues bien, el vino artesanal podría ser todo lo ecológico posible sino fuera porque la mayoría delos cultivos de vid de donde obtenemos la uva se producen de una forma muy poco ecológica. En otras palabras, la utilización de maquinaria que trabaja la tierra y contamina con sus carburantes o la fumigación masiva con productos químicos provocan que, al trabajar ese cultivo se esté contaminando el medioambiente y, por tanto, ese cultivo no es ecológico y el vino producido con su uva tampoco lo es.

Por tanto, tal y como nos explican desde Bodegas Bocopa,  solo es un vino ecológico aquel que se elabora con uva proveniente de un cultivo ecológico, es decir, de una agricultura respetuosa con el medio ambiente y los entornos donde se elabora el vino.  Para poder circular en el mercado con esta denominación, es obligatorio que lleven una etiqueta que certifique su compromiso medioambiental y las prácticas sostenibles.

¿Por qué remarcamos eso de  la etiqueta? Pues porque hay muchos vinos que realmente se elaboran de forma respetuosa con el medioambiente pero no podemos corroborarlo de ningún modo ya que no se controla por ningún agente externo o interno en la cadena de producción. Por eso es tan importante que lleve esa etiqueta, y es que solo los vinos cuya elaboración ha sido controlada durante toda la cadena productiva pueden portar la etiqueta de “ecológicos”.

Características de los vinos ecológicos

  • Se utilizan abonos naturales para los viñedos, en lo posible generados por la propia biomasa de los cultivos.
  • Está prohibido el empleo de la uva dañada en el proceso de vendimia.
  • Las parcelas de cultivo no llevan agrotóxicos ni añadidos químicos, con lo cual la uva que se produce es más sana.
  • No se utiliza maquinaria durante las labores de siembra ni recolección, incluidos los tractores para el arado. Todo el proceso es manual.
  • Durante la clarificación, los niveles de carbono deben ser mínimos.
  • Los tapones de las botellas deben ser de corcho natural.
  • Las etiquetas deben especificar de forma clara los ingredientes del vino y su proceso de elaboración.

Así que si quieres asegurarte de que un vino es ecológico al 100% solo tienes que buscar el sello que lo identifica en Europa que es de color verde con estrellas amarillas alineadas de forma que se puede vislumbrar el contorno de una hoja de árbol. Además, tal y como nos recuerdan en SC Selección, también podemos encontrar en el mercado grandes firmas reconocidas con vinos ecológicos realmente interesantes.

Otro dato a tener en cuenta es el que ofrece la entidad Comercio Justo ya que si el vino, además de llevar el sello de ecológico porta también el sello de esta entidad significa que sus productores además de todo lo citado anteriormente se preocupan por la creación de condiciones laborales óptimas para el personal encargado de la vendimia y promueven acciones como el buen uso de los recursos naturales, el ahorro de luz y agua y el reciclaje de residuos, entre otras. Es decir, que un vino con ambos sellos es un vino de calidad, que respeta el medioambiente y que respeta al trabajador al tiempo que intenta aportar su granito de arena devolviendo algo a la tierra, ya sea en forma de ahorro de agua o de reciclaje de residuos.

Los mejores vinos ecológicos

Del mismo modo en el que los vinos tradicionales tienen su clasificación anual para saber cuáles son los mejores según asociaciones de grandes sumilleres, los vinos ecológicos también tienen su propia selección así que os dejamos el listado de los mejores de 2020.

  • Col.lecció Syrah, de bodegas Albet y Noya (2016): es un vino con denominación de origen del Penedés. Un monovarietal de uva syrah del Penedés con mucho cuerpo y textura aterciopelada. Posee un toque tostado de fruta confitada  que deja un muy buen sabor en el paladar. Su vendimia es manual, recogida grano a grano, y se macera en barricas de roble durante 14 meses.
  • Deja Vu Rosado (2019) de Bodegas y viñedos Pago de la Oliva: se trata de un vino de antaño, de esos rosados tradicionales y artesanos con un sabor intenso lleno de matices. Tiene aromas de frutas rojas, como la fresa y la frambuesa, y un toque especial mentolado.
  • Raimat Ventada: un vino blanco con D.O. Catalunya elaborado en Lleida, en la bodega Raimat. Es ligero y seco, pero destaca por sus aromas frutales con notas florales.
  • Piedra Natural de Bodegas Pierda: un vino procedente de las uvas de Pago Bocarrage de 1967 realizado sin tratamientos aditivos, solo con la uva madura de Tinta de Toro vendimiada mano. Se elabora con fermentación espontánea natural en barricas de roble francés y  seis meses de reposo. Su esencia es afrutada y es perfecto para tomar con tapas.
  • Recaredo Terrers 2016: un vino producido sin uso de fertilizantes químicos ni herbicidas, solo con elementos de origen natural. Es un cava sin azúcar añadido, seco y muy sauve.
  • Terra Fiter (2012) de Joan de la Casa: un vino procedente de la comarca de la Marina Alta de Alicante, cultivado a 150 metros sobre el nivel del mar. Su vendimia es manual y se elabora con fermentación espontánea, sin levaduras ni bacterias. Permanece 12 meses en barricas de roble americano y el resultado es un vino con fondo de cacao y pimienta negra muy especial.
  • Pago de los Balagueses Syrah de Viñedos y Bodegas Vegalfaro: Vendimia hecha a mano y fermentación de 12 en barricas de roble francés y húngaro es lo que da como resultado un vino de fruta madura roja y negra que permanece 6 meses embotellado antes de comercializarse.
  • 3055 Merlot Petit Verdot 2018 de Jean Leon: un vino ecológico elaborado con uva merlot y petit verdot con D.O. Penedés. Es un tinto intenso perfecto para acompañar carnes y asados.
  • Herrigoia de El Mozo Wines: un vino proveniente de más de 9 hectáreas de viñedos basados en la viticultura tradicional, sostenible y orgánica con D.O. Rioja y que posee un toque afrutado y especiado perfecto para los paladares más exigentes.
  • Monastrell Señorío de Fuente Álamo de San Dionisio Bodegas: un tinto joven de D.O. Jumilla con uva 100% Monastrell con aromas de fruta madura y notas balsámicas de vino tinto.

Ahora, que ya sabes un poco más del vino ecológico, ¿cuál vas a probar? ¿Tienes algún favorito? Cuéntanos tus gustos en nuestros comentarios.

5 mayo, 2021