Todos unidos en contra del acoso sexual

Todos unidos en contra del acoso sexual

Una de las cuestiones que hacen falta para conseguir una sociedad mejor y más justa es acabar con el acoso sexual que sufren miles y miles de mujeres en nuestro país. Por desgracia,este mal ha sido demasiado común en España durante los últimos años y solo con la combinación de los esfuerzos de quienes lo sufren y los mejores especialistas en combatirlo existe una posibilidad para erradicarlo.

Sin embargo, hemos de ser plenamente conscientes de que el acoso sexual es algo que nos atañe a todos y que somos cada uno de nosotros los que lo debemos combatir porque para una mujer no hay cosa más denigrante y vejatoria que el hecho de no sentirse dueña de su propio cuerpo. No solo debemos dejar el caso en manos de los mejores abogados o de la Administración Pública. Debemos ir todos a una.

El caso de Paloma, una de mis mejores compañeras y amigas durante mi etapa universitaria, me llenó de preocupaciones hace unos tres años. Una tarde, cuando yo me disponía a volver a casa después de una dura jornada de clases, Paloma me pidió que aguardara unos minutos más. Tenía algo que contarme. Parecía preocupada y bastante nerviosa, por lo que esos sentimientos me los comenzó a trasladar de manera bastante importante.

Lo que me comunicó me dejó helado y confirmó los peores presagios. Efectivamente, se trataba de un problema importante y contra el que había que actuar. Según palabras de Paloma, uno de los compañeros de clase estaba comenzando a acosarla, abordándola en los descansos en el baño y realizándole todo tipo de tocamientos. Además, el tipo hablaba con ella por WhatsApp y le instaba de manera permanente a tener relaciones sexuales con él. Ella le decía que no quería y era entonces cuando el chaval se volvía más y más insistente.

Antes de que ella terminara de explicármelo todo, a mí ya se me había ocurrido cuál podía ser la manera de combatir este tipo de actuaciones. Lo primero que le dije a Paloma fue que informara del asunto a los padres -le ofrecí mi presencia para cuando esto ocurriera para que se sintiera más apoyada si cabía-. Después, le insté a que junto con su familia buscara un gabinete de abogados especialista en la materia para que a aquel chaval le cayera un castigo razonable.

Paloma siguió mis consejos y, al día siguiente, habló con sus padres para comentarles lo que sucedía. En un primer momento, ellos quisieron salir en busca del tipo que quería aprovecharse de su hija. Sin embargo, les recomendé encarecidamente que no lo hicieran y que gastaran sus esfuerzos en encontrar ese gabinete de abogados que tanta falta hacía ahora a la familia para que se condenara al acosador.

Durán&Durán Abogados, especialistas en el trato del asunto

Fue Internet el modo en el que la familia comenzó a ver la luz al final del túnel. Gracias a la red dieron con Durán&Durán Abogados, verdaderos expertos el resolver problemas de índole parecida al que afectaba a mi amiga. Se trataba de una solución idónea y que podría representar el fin del acoso sexual que sufría. Con ese gran objetivo en mente, sus padres tomaron los datos de contacto del gabinete y abrieron un canal de comunicación con sus profesionales.

Una vez presentada una demanda formal en contra de aquel muchacho, llegó el momento de esperar al juicio. Cuando éste se celebró, pudimos por fin poner al chaval en el lugar que le correspondía: la prisión. El juez usó los mensajes de WhatsApp como pruebas concluyentes, algo por lo que había trabajado enormemente el abogado que se encargaba de representar a Paloma. Habíamos conseguido el objetivo y por fortuna parecía que el peligro de había esfumado definitivamente.

Han pasado, como decía, tres años desde aquello. Por suerte, nadie se ha vuelto a atrever a acosar sexualmente a Paloma, algo que por fin hace justicia y le permite mantener una tranquilidad de la que antes no podía disfrutar. ¿Y es que acaso no es eso lo que ella se merece?

18 Marzo, 2017